Estudio. La movilidad en Barcelona en la nueva normalidad

Estudio que analiza los cambios de hábitos en la movilidad de los ciudadanos de Barcelona y e...

Estudio que analiza los cambios de hábitos en la movilidad de los ciudadanos de Barcelona y el área metropolitana causados por la pandemia de coronavirus. Concluye que uno de cada tres ciudadanos ha cambiado su modo de transporte habitual a causa de la covid-19.

Categoría:Seguridad vial |Subcategoría:Personas |Tipo de contenido:Informes y estudios| Etiqueta:transporte público,bicicleta,motos,salud

Objetivos

La pandemia está modificando los patrones de movilidad urbana. Por un lado, por motivos sanitarios, ante la necesidad de mantener la distancia física y extremar la higiene y, de la otra, por la reducción de los desplazamientos debido a la pérdida de puestos de trabajo, el incremento del teletrabajo y la limitación de los movimientos no imprescindibles.

En este nuevo contexto, en Barcelona se están haciendo 1.125.000 desplazamientos diarios menos que antes de la pandemia y muchos ciudadanos optan para utilizar modos de transporte individuales, mientras el transporte público sufre una bajada muy significativa de usuarios. Al mismo tiempo, las administraciones han adoptado medidas encaminadas a facilitar los desplazamientos a pie y en bicicleta y a higienizar e incrementar la frecuencia del transporte público. Como consecuencia de todo ello, la calidad del aire ha mejorado.

Conclusiones

Las principales conclusiones del estudio señalan:

  • Los modos individuales, como ir a pie, en bicicleta o en coche, son los que atraen a más usuarios y también lideran las preferencias de los que todavía no han cambiado de modo de transporte pero tienen previsto hacerlo.
  • Los ciudadanos que utilizan el coche para ir al trabajo o a estudiar son casi el doble que antes de la pandemia: dentro de Barcelona, han pasado del 24% al 47%, y en el resto del área metropolitana, del 27% al 52%.
  • La movilidad a pie también ha atraído a muchos ciudadanos, sobre todo en el interior de la ciudad: antes, 1 de cada 4 (24%) optaban por ir a pie cuando se desplazaban por Barcelona, y ahora lo hacen 1 de cada 3 (34%).
  • Entre las medidas implantadas en el espacio público, las que reciben una mejor valoración son las relacionadas con el control sanitario en el transporte público y con el incremento de la red ciclista, y las que generan un rechazo mayoritario son las que limitan el estacionamiento del vehículo privado.
  • En general, los nuevos espacios peatonales en las calzadas no se usan: Via Laietana (0,5%), Gran Vía (4%), Consell de Cent (13%) o Rocafort (16%), con la excepción de la calle Girona, donde casi la mitad sí lo aprovechan (48%).
  • El 20% de los ciudadanos de Barcelona y el área metropolitana que tienen trabajo teletrabajan cada día y un 20% adicional combinan trabajo presencial y teletrabajo, lo que representa una reducción superior a un millón de desplazamientos diarios respeto los niveles anteriores a la pandemia.
  • La calidad del aire se ha situado en niveles de cumplimiento de los indicadores fijados por la UE y la OMS respecto al NO2, también en las estaciones de medida en zonas de tráfico.

Recomendaciones

Por último, el estudio señala que la situación generada por la covid-19 y el confinamiento hace necesario un replanteamiento de la planificación de la movilidad con una visión metropolitana y que tenga en cuenta todas las opciones de movilidad (ir a pie, en bicicleta, en VMP, en transporte público y privado y en vehículos compartidos). El objetivo principal es garantizar la resiliencia de todo el sistema ante la “nueva normalidad”.

​En este sentido, el RACC plantea las siguientes recomendaciones a la administración pública:

  • Minimizar el volumen de desplazamientos y distribuirlos en el tiempo, promoviendo el teletrabajo y la flexibilidad horaria.
  • Dotar de seguridad a la micromovilidad (bicicletas, patinetes...) en los desplazamientos internos en la ciudad, mediante el incremento de espacios seguros, la sustitución de las aceras-bici por carriles bici en calzada, la implantación de un urbanismo táctico seguro, o la reducción de la velocidad de los VMP.
  • Generar un sistema de transporte público competitivo y fiable, abaratando las tarifas en horas de menor uso para allanar la hora punta, destinando espacio de los vagones a bicicletas y patinetes o incrementando la inversión en transporte público de 0 emisiones.
  • Implantar un sistema de evaluación de las actuaciones de urbanismo dinámico, manteniendo la acera ampliada de la calle Girona (remodelación de la calle) y retirando el resto de aceras evaluadas.
  • Impulsar la movilidad compartida, mediante el incremento de las licencias para extender los servicios en los municipios de la primera corona y la integración de la movilidad compartida con los títulos de transporte público.
  • Fomentar el uso racional y eficiente del vehículo privado, mediante una red de estacionamientos disuasorios en las estaciones de transporte público metropolitanas (park&ride), el uso de los carriles VAO en los accesos metropolitanos y la aceleración del proceso de electrificación.
  • Reformar el sistema de distribución de mercancías, garantizando espacios de carga y descarga que eviten las invasiones de aceras y el aparcamiento en doble fila, avanzando hacia un parque de vehículos más limpio con ayudas a la electrificación y creando centros logísticos a nivel de distrito para el e-commerce. 

Más información

Nota de prensa. 1 de cada 3 ciudadanos de Barcelona ha cambiado su modo de transporte habitual a causa de la covid-19